jueves, 29 de enero de 2015

CLUB CICLISTA ASFALTO LEÓN: el proyecto.

¡Hola a todo el mundo!

¿Cómo os está yendo enero? Por aquí, en el frío e inestable norte, pasamos de la niebla a las nevadas, dejando entre medias la lluvia, con lo que es complicado coger ritmo a no ser que salgas a rodar sí o sí, pasando del frío, del viento y de todos los componentes normales de enero.

Esta última semana, para mí, no ha estado mal. He podido salir con la flaca cuatro días consecutivos. Ya llevaba tiempo sin salir tantos días seguidos y la verdad es que se nota que estamos a primeros de año y tengo que coger ritmo, pero muy satisfecho con el estado de forma. La verdad es que si no estoy sobre ruedas, estoy corriendo, o bien en el gimnasio, o haciendo rodillo, con lo que me voy manteniendo.

Tengo ganas de que el sol coja un poco de altura porque yo creo (o más bien mi optimismo cree) que dentro de dos o tres semanas, podré rodar también algo por las tardes, aunque sea una horita. En cualquier caso, de lo que tengo ganas es de hacer muchos kilómetros. Y este año así será si nada lo impide.

Y es que, unos cuantos míticos del asfalto, nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos creado un club. Ya os daré más detalles en cuanto tengamos toda la burocracia finalizada, pero el club se llama...

CLUB CICLISTA ASFALTO LEÓN

Por lo pronto, ya tenemos previstas algunas rutas muy chulas, tres o cuatro retos bastante serios y exigentes y quedamos todos los domingos que el tiempo nos permite. Nuestro lema, así como el de los marines americanos, deja clara nuestra filosofía.

"Salimos juntos, llegamos juntos".

Seremos poca gente, en torno a diez personas más o menos, y es que así es como queremos que sea. Poca gente para hacer muchas cosas. Al más puro estilo de los pequeños clubes vascos y asturianos. Pero lo más importante es que en cada ruta lo pasemos genial y os puedo asegurar que así será. 

El año pasado ya tuve la ocasión de saborear el espíritu del que quería que se envolviese este proyecto. Y sucedió cuando mi amigo Vega nos invitó a Cerredo. Mucho compañerismo, muchas risas, paisajes de fábula, la compañía extraordinaria y el desnivel acumulado de quitar el hipo. 

Y es que, muy en contra de lo que opina mucha gente, el cicloturismo auténtico, el cicloturismo que desarrollaremos en el CLUB CICLISTA ASFALTO LEÓN, no sólo es exigente, si no que es muy exigente con puertos impresionantes y descensos de vértigo. 

La diferencia es que cuando vamos a rueda de alguien, sabemos que es una rueda amiga y no pretende destruirnos. Sabemos que esa rueda va a dejarnos sus desmontables si pinchamos. Va a darnos agua de su bidón como Bartali hizo con Coppi (¿o fue al revés?). Va a sacarse una foto irrepetible con nosotros, en un lugar inigualable. Va a tomarse una cerveza fresca al final del cada etapa en nuestra compañía.

Nos quedan pequeños detalles para estar al ciento por ciento pero os puedo asegurar que el proyecto es, no sólo serio, sino que también es muy sólido. 

Estos serán mis colores los próximos años. Y os aseguro que soy feliz. Lo mejor de todo es ver la ilusión reencontrada en muchos de los compañeros. Las ganas de entrenar para afrontar retos de muchas de esas ruedas amigas. Y es que salimos a entrenar sobre seguro porque, que no se os olvide, "SALIMOS JUNTOS, LLEGAMOS JUNTOS".

¿Nuestros maillot? Sólo os digo que os va a encantar. Un homenaje a uno de los más grandes ciclistas que hemos visto y un mito para casi todos nosotros. Os seguiré informando.

miércoles, 14 de enero de 2015

Pequeño avance, grandes pasos.

¡Hola a todo el mundo!

Al igual que todo cicloturista leonés, esta semana está siendo tremendamente complicada. Habréis oído por ahí que si hay anticiclón y rollos de esos, ¿verdad? Suena a sol y, al estar en invierno, a helada matutina....

Pues la realidad de esta zona no es esa. La niebla en sus diferentes versiones, ya sea de la que no pinga o de la que sí lo hace, campa a sus anchas por aquí. 

Esta semana era una de esas, en las que trabajo de tardes y puedo sumar kilómetros. Como comprenderéis, no he podido salir nada desde el domingo, así que estoy que me tiro un poco de los pelos, pero he estado muy entretenido.

Hoy, sin ir más lejos, pude ir a machacarme al gimnasio, hacer rodillo y pierna, con lo que me he relajado un poco. 

Pero lo más entretenido de la semana ocurrió el lunes y el martes. Esos dos días estuve haciendo gestiones de cara a crear un club de ciclismo. Así como os lo estoy contando.

Los primeros pasos ya están dados. Hay junta directiva, hay acta fundacional, estatutos y algún que otro papeleo. Lo que sobran, desde luego, son ganas. Y el primer paso, el registrarlo en la Junta de Castilla y León, ya está dado. Ahora a esperar a que nos remitan los estatutos sellados y de más.

El proyecto gordo de este año, ya ha echado a rodar, así que estamos todos muy ilusionados. 

La crónica gorda de la aventurilla de la creación del club la escribiré cuando todo sea aún más oficial, pero los primeros pasos de este proyecto ya se han dado.

Como llevo diciendo desde hace tiempo, el 2015 promete y será un gran año.

sábado, 10 de enero de 2015

Un día rutinario, limpiando la bici.

¡Hola a todo el mundo!

Puede que a muchos esto no le importe demasiado pero hoy me di un tute de los gordos en bici. Y todo esto, señoras y señores, sin dar un solo pedal.

Y el tute me lo di porque saqué las herramientas, los trapos y el aceite lubricante, y me decidí a poner a "La Americana" a punto dentro de mis posibilidades y conocimientos.

¡Qué apasionante es desmontar los puentes de freno, usar algún producto de limpieza que salga a presión y limpiar hasta el último trocito de metal! En efecto, queridos amigos, es una de mis ironías, porque pocas cosas más pestosas hay, que hacer esto. No obstante, he de reconocer que cuando se termina, la satisfacción es total y absoluta. Además, los frenos tienen otro tacto y otro sonido.

El tema de la cadena es más sencillo. Limpiarla con mimo y engrasarla con cariño, hace que la vida útil de ésta, sea mucho más benigna para los piñones por ejemplo, y esto nos puede hacer ahorrar unos durillos llegado el caso, aunque cuando toca cambiar, toca cambiar, y no hay más tu tía.

De todas maneras, hoy, además de dar cera, pulir cera, también he revisado mi posición sobre la bicicleta. A golpe de mediciones y cinta métrica, he retocado algún detallito aunque, a falta de que algún aficionado a la biomecánica me contradiga, no han sido estos cambios demasiado importantes.

Y sobre todo, mientras me dedicaba a estas labores, pensaba en la ruta de mañana. Espero que la climatología nos permita rodar porque hemos quedado gran parte de los miembros del proyecto que me traigo entre manos. Así, sin gran estridencia, en medio de este párrafo, os anuncio que se trata de un Club de Ciclismo que se va a llamar Club Ciclista Asfalto León (o leonés, ya veremos) y que nos ilusiona un montón. Ya tenemos primeros bocetos del diseño de la equipación que va a ser muy reconocible y una pasada de bonita, y tenemos ya medio organizadas unas rutillas que quitan el hipo.

El anuncio super oficial, ya lo haré de manera más rimbombante y a esto espero que nos ayude algún medio de comunicación local al que estamos sondeando. También espero que nuestras rutas den a conocer a los patrocinadores que nos hemos buscado. Sí, sí. Hasta con patrocinadores. 

Pero lo más importante de este proyecto es el lema que presidirá todas nuestras actividades. "Salimos juntos, llegamos juntos".

Seremos pocos, unos cuantos colegas que compartimos pasión e ideas muy parejas de lo que es el cicloturismo, con lo que vamos a gozar de lo lindo de nuestra ilusión.

Por lo demás, todo bien. A ver cuántos leen toda la entrada hasta el final.